Cuando se acerca una fecha, un aniversario, se acerca también el recuerdo. Muchas veces el recuerdo es lo que te mantiene ilusionado, vivo. Pero hay veces en que, estos mismos recuerdos, te hacen caer al vacío. Conversaciones ahora ya vacías, recuerdos que sólo son eso, recuerdos. Qué puta es la vida, que tan pronto te tiene arriba como abajo.
Recuerdos, sólo recuerdos. Tu aliento en mi nuca, recuerdos. Tu mano en mi pelo. Recuerdos. Las noches en mi cama, recuerdos...
Pero de recuerdos no se vive. Y es por eso que yo no vivo. O que vivo sin vivir mejor dicho. Porque intento vivir de recuerdos, y sé que no se puede.
Nunca dejaré que esto afecte a mi forma de ser. Siempre intentaré pisar y tragarme estas cosillas que me puedan hacer infeliz. Con mis amigos tengo suficiente, y aun que ahora algunas de las personas que más he querido en la vida sean parte de esos amigos, siempre os tendré un cariño especial que no tendrá nada que ver con el resto. No más ni menos que a ellos, sólo distinto.
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